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Riesgos Eléctricos

Riesgos Eléctricos

 

Riesgos Eléctricos y sus Consecuencias

Todos sabemos que las descargas eléctricas pueden ser mortales ocasionando riesgos eléctricos, pero el mecanismo de este riesgo es un misterio para mucha gente. Dicho misterio se debe en gran parte al hecho de que la electricidad es invisible, cuyo uso doméstico ha llevado a cierto grado de complacencia, que constituye un factor en la mayoría de las electrocuciones. Además de la electrocución, existen otros riesgos con la electricidad, como el de incendio y el de quemaduras por encendido de un arco voltaico.

RIESGOS DE ELECTROCUCIÓN
El primer paso hacia la seguridad contra la electrocución es superar el mito de que “los circuitos ordinarios de 110 voltios son seguros”. La verdad es que estos circuitos en realidad pueden provocar la muerte con facilidad; de hecho, mucha más gente muere a causa de ellos que a causa de los circuitos de 220 o 240 voltios, que casi todo mundo respeta. Sin embargo, este mito acerca de los 110 voltios persiste porque hay muchas personas que han sufrido una descarga eléctrica en casa o en el trabajo sin que hayan sufrido lesiones serias. Un accidente como éste lleva a las víctimas a la peligrosa conclusión de que, aunque una descarga de 110 voltios puede ser impactante, probablemente no sea mortal. Aunque saben que otros han muerto por dichas descargas, de algún modo se sienten resistentes o muy fuertes para sufrir una lesión seria.

Es verdad que algunas personas son más resistentes a los riesgos de la electrocución que otras, pero un factor más importante es el conjunto de condiciones que rodean al accidente. Se sabe que los lugares húmedos o mojados son riesgosos, pero incluso el sudor corporal puede proveer la humedad que haga que el contacto eléctrico sea mortal.

Efectos fisiológicos
El sistema nervioso central de nuestro cuerpo es el conducto de las señales entre el cerebro y los músculos, incluyendo músculos de órganos vitales tales como el corazón y el diafragma. Estas señales son voltajes eléctricos minúsculos que le dicen a los músculos cuándo contraerse y cuándo relajarse. Una descarga eléctrica externa puede enviar corrientes a lo largo del cuerpo que pueden ser muchas veces más grandes que las minúsculas corrientes naturales dentro de nuestro sistema nervioso. Estas corrientes mayores pueden acalambrar o congelar los músculos mediante una contracción violenta, al punto de no permitir a la víctima soltar el objeto contactado, o detener la respiración o el corazón.

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